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Compramos diferente. ¿Adiós a la tienda física?

shopping cambios digital

Desde una app, con un par de clics y listo. Tu compra está en camino. Casos como los de Amazon, Aliexpress o plataformas multitarea como ASOS han allanado el camino a las compras digitales. ElMundo lo explica:

Shopping digital: así es como han modificado las redes sociales el proceso de compra

Las redes sociales no nacieron como canales en los que se pudiera adquirir moda, solo estaban concebidas como escaparate. Pero este verano Instagram ha lanzado en EEUU ‘Checkout’, que permite la compra sin salir de la aplicación. ¿Revolucionará esto las cifras de venta online? Responden los expertos.

Ilustración: Inés Maestre 

Instagram no se ha hecho esperar. Después de que lanzara Shopping (una herramienta que permite a las marcas o las tiendas etiquetar productos en las fotografías) le llega el turno a Checkout, una función que posibilita -de momento solo en EEUU- a un grupo de firmas e influencers vender dentro de la aplicación sin que el usuario sea redirigido a una web de comercio electrónico. Objetivo: facilitar la venta. También Facebook y Pinterest se han subido a este tren para sumar líneas de negocio al publicitario.

Podríamos estar ante un nuevo escenario de compra. Los datos lo demuestran. La moda es la categoría preferida de los consumidores españoles (41%) a la hora de adquirir online, según el informe Consumer Insight Survey 2019. Más de cinco de cada cien prendas se compraron así en 2018 y el gasto medio anual fue de 135,8 euros por persona, asegura un informe del portal especializado moda.es. A esto hay que añadir que las mujeres dedican una media diaria de 55 minutos a las redes, como señala el Estudio anual de redes sociales 2019. 

Además, en Instagram se experimenta la pasión del shopping, se asegura en la aplicación, que añade que a ella no se llega con la idea de buscar un producto, sino que este te sale al paso y se percibe “la alegría de un gran hallazgo”, considera Apu Gupta, cofundador de Curalate, herramienta que ayuda a 1.200 marcas a servirse de las redes sociales para vender. Gracias a ella, Farfetch, American Apparel y Revolve se lanzaron a utilizar imágenes de los usuarios en su provecho. El descubrimiento del que habla Gupta “es fundamental cuando se compra en tiendas físicas y se está convirtiendo en decisivo para el comercio electrónico”.

Los fashionistas europeos consumen cinco veces más fotos que el usuario medio y revisan Instagram 15 veces al día, según el estudio Feed Fashion, elaborado por la propia aplicación, que se ha convertido actualmente en el escaparate inmediato que monopoliza el pulso de la actualidad y las tendencias. Un ámbito estético para surfear desde el móvil a través de imágenes y vídeos, a la caza de referentes que inspiren nuestro estilo personal y de vida.

A veces las prendas pierden muchos puntos en los sitios web de las marcas frente a cómo lucen en los stories de Instagram. Por ejemplo, a sus 50 años Trinny Woodwall es una crack del estilismo. Esta consultora y periodista inglesa sube vídeos desde los probadores de las tiendas que son seguidos por 495.000 personas. Tiene debilidad por las lentejuelas, que pasea mucho más brillantemente que en el canal de venta online. 

Entonces, ¿cuál es la fórmula del éxito para la venta a través de las redes sociales? “Un equilibrio entre autenticidad y aspiración”, responde Apu Gupta. “Las imágenes muestran los productos de una manera accesible, pero potenciada. Podemos imaginar una vida a nuestro alcance», añade. Lo corrobora Gonzalo Cebrián, fundador de Le Guide Noir, una plataforma que ayuda a 168 marcas como Prada, Pepe Jeans o Hackett a medir su impacto digital. “Venden lo auténtico y las historias reales. Eso sí, estamos en el always on transformation y las tendencias visuales cambian cada mes en cada nicho de la moda”, afirma.

La inspiración y búsqueda empiezan en la red y las firmas han tenido que posicionarse allí donde está su cliente. «El 75% de las ventas de moda nacen online y esto ha transformado el consumo», comenta Cebrián. Muchos se resistieron, “especialmente los grandes grupos, pero la entrada de nuevas marcas y el crecimiento de otras puramente digitales aceleraron el proceso”, apostilla.

Actualmente nadie cuestiona su presencia en las redes, pero no todos venden en ellas. Por ejemplo, las zapatillas Triple S de Balenciaga, ugly sneakers de rigor, fueron el instaproducto que atrajo la atención el año pasado, pero no se vendieron en la red social. En cambio, la alternativa de esta tendencia feísta, las Veja, consiguieron una venta consistente. Esta marca francesa fue considerada la instamarca más deseada de 2018 por Lyst, el buscador de moda en la red. Pero en este punto la web The Business of Fashion se preguntaba en un artículo: “¿El éxito en las redes sociales implica el éxito en el negocio?”. La conclusión: no siempre.

La búsqueda de nuevas marcas es un deporte instagramero. Muchas le deben su existencia, ya que esta red social puede actuar como incubadora. El contenido que producen y la empatía digital son fundamentales en su negocio: hablan, preguntan y escuchan a los usuarios. “Los nativos digitales ven lo social como un canal de adquisición de clientes”, asegura Gupta. De hecho, Instagram cuenta con 25 millones de negocios y la mitad no tienen sitio web.

Es innegable que las influencers dan forma al descubrimiento digital. “Son las grandes prescriptoras y el canal de exposición más directo y creíble”, afirma Marc Solé, cofundador de 21 Buttons, plataforma que facilita la compra directa desde las fotos, y permite a ambos obtener ingresos por ello. La aparición de los enlaces de afiliación y otras tecnologías a través de las cuales se puede comprar el producto en Instagram ha facilitado estas prácticas. “Las redes sociales generan el 50% de las ventas online en moda. Son el principal canal de recomendación. No nacieron para la compra y todavía hay deficiencias en la experiencia”, recuerda Solé.

Un 80% de los profesionales de la moda, el lujo y la cosmética trabaja con estas prescriptoras, según el Informe anual sobre márketing de influencia 2019, realizado por Launchmetrics. Pero para rentabilizar la inversión “hay que alinear los recursos que faciliten la compra, no es cuestión solamente de pagar a un influencer para que postee”, afirma Cebrián, que procura a sus marcas la tecnología más puntera. No obstante, como afirma Gupta, “no esperemos que la venta sea inmediata”.

Más de 130 millones de personas descubren productos etiquetados en Instagram cada mes. Pero Checkout no tiene planes inminentes de aterrizar en España. ¿La compra en redes sociales afectará al comercio electrónico tradicional? ¿Preferiremos los stories a las tiendas online? “Instagram tendrá un lugar importante, pero la web de la marca es vital”, opina Cebrián. Sin embargo, este panorama supone un desafío para Gupta, que afirma que “todo ese descubrimiento que se está dando en las redes no ocurre en los canales tradicionales como la web. El reto será hacer de la compra online una experiencia instagrameable”.

Las redes sociales han abierto un escenario sin límites para el placer de mirar. Estamos en la era del consumo emocional, no tan impulsivo como reflexivo, según afirma el sociólogo Gilles Lipovetsky. Internet ha abierto circuitos para buscar y encontrar las opciones más adecuadas.

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Adiós a los “Like” en Facebook

likes en facebook

ABC lo explica: Facebook ha tomado cartas en el asunto y quiere dejar atrás el descrédito que sufre la plataforma social desde hace unos cuantos años. Los likes, parece, desaparecerán muy pronto de las publicaciones en un intento por recuperar la transparencia y credibilidad.

El experimento de Facebook que puede acabar con la farsa del «influencer»


La red social comenzado a realizar pruebas en Australia eliminando los «Me gusta», pero los expertos aseguran que no tardará en ser una realidad a nivel global

Una vida fácil y, en ocasiones, basada en la mentira. Eso es, precisamente, lo que algunos usuarios han encontrado en las redes sociales. Plataformas como InstagramFacebookYoutube o Twitter han fomentado durante los últimos años que sea perfectamente posible que una persona se gane la vida a golpe de publicación. Para ello, sólo necesita una audiencia grande, cuanto más grande mejor, que pinche mucho en el botón de «like» de sus «posts». Si lo consigue, no pasará demasiado tiempo antes de que las marcas hagan cola para que publicite sus productos. Todo a cambio de una suma de dinero, claro está. Sin embargo, parece que ese modelo de negocio se ha encontrado con un bache importante en el camino. Y es que Facebook ya ha comenzado con las pruebas para ocultar el contador de «Me Gusta» en las publicaciones que se realizan en Australia.

La red social ya llevaba tiempo tonteando con la idea. A principios de mes, la investigadora Jane Manchun Wong adelantó que Facebook había iniciado las pruebas internas para ocultar el contador de «Me Gusta» y otras reacciones en la red social, como descubrió en el código de la aplicación para Android. «Estamos realizando una prueba limitada en la que los recuentos de me gusta, reacción y visualización de videos se hacen privados en Facebook. Recopilaremos comentarios para comprender si este cambio mejorará las experiencias de las personas», ha dicho ahora el portavoz de Facebook Jimmy Ramino a «The New York Times». 

Desde la red social afirman, a su vez, que han optado por dar este paso con el fin de mejorar las sensaciones del usuario. «Ciertamente, una gran parte de la prueba se basa en los comentarios de los investigadores de bienestar, y ciertamente hemos tenido comentarios positivos de expertos en salud mental respecto a su implantación. Hay evidencia de que ver el conteo de interacciones de una publicación afecta la forma en la que el usuario emplea la red social», apunta Mia Garlick, directora de políticas de Facebook Australia.

Más compromiso y menos vanidad

Facebook no es la única red social propiedad de Mark Zuckerbergque va a borrar el contador de «likes». Instagram también está testando dicha medida en algunos países, y es precisamente en dicha plataforma donde las cosas se les van a poner especialmente duras a los «influencers», ya que se trata de «su sitio» por antonomasia. «Esta medida va a obligar a que en redes sociales se premie más el compromiso del usuario que la vanidad. El compromiso con un “influencer” se mide más por el número de comentarios y de “clicks” que consigue para la empresa a la que representa que por el de “likes”, que además, al igual que en el caso de los seguidores, se pueden comprar», dice a ABC el  experto en comunicación y marketing de «influencers» Pablo Herreros.

El experto se muestra muy satisfecho por la decisión que ha tomado Facebook. Afirma que no le cabe ninguna duda de que la prueba terminará convirtiéndose en un éxito y que la eliminación del contador de «Me Gusta» no tardará en ser definitiva a nivel global: «Gracias a esto se va a ganar mucho en transparencia en redes sociales. Los “influencers” van a estar obligados a interactuar más con sus seguidores para que sus publicaciones ganen en número de comentarios, que es una medida mucho más adecuada a la hora de valorar la influencia de un usuario. También ayudará a ver de una forma más clara hasta que punto supone un “influencer” un buen negocio para una empresa que se quiera publicitar. Hasta el momento se prestaba especial atención para ello al número de “likes” y de seguidores».

Y es que, como apunta Herreros, esta nueva medida provoca que las empresas vayan «un poco más a ciegas» cuando están pensando en contratar a un «influencer» para que lleve a cabo labores de promoción. Algo que es bueno, porque tendrán que comenzar a fijarse en otras cosas más allá de los «likes». También ayudará a que sea más fácil desenmascarar a los farsantes. «Este cambio llevará a las empresas a profesionalizarse en el análisis de los «falsefluencers» (los influencers que compran seguidores falsos), utilizando las distintas herramientas que hoy sirven para saber cuántos seguidores reales y falsos tiene un influencer: HypeAuditor, IG Audit, FakeCheck.co, Faker Status People…», explica el experto. Y es que en las redes sociales no es oro todo lo que reluce. Ni mucho menos.

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FASHION, el canal de Youtube para la moda

fashion youtube

Era cuestión de tiempo que Youtube reaccionara ante el auge de los influencers en Instagram. Para recordar todo su potencial, la plataforma de video ha lanzado FASHION, un canal específico de moda para marcas y seguidores. Noticias como esta – publicadas en Business Insider- recalcan la necesidad de profesionales formados en el ámbito del lifestyle y marketing retail.

YouTube crea Fashion, una nueva sección con los mejores vídeos de modistas, influencers, marcas emergentes y desfiles para los amantes de la moda

Google ha anunciado a través de su Blog Oficial la creación de un espacio en YouTube dedicado en exclusiva al mundo de la moda y la bellezaFashion

En este área se compartirá contenido original de celebridades de la industria, sus creaciones, análisis de marcas, anuncios de importancia y todo lo que pueda ser interesante para los aficionados a la moda.

El espacio nace de la creciente demanda a nivel mundial que existe sobre todo lo relacionado con la moda y la belleza y según lo explicado en el blog, el objetivo es que “cualquiera que busque contenido relacionado con este arte tenga un lugar al que acudir o encuentre inspiración en lo que ve”.

El contenido de Youtube.com/Fashion se enfoca hacia cuatro temáticas:

  • Estilo de los creadores favoritos: vídeos de modistas, gurús de la moda, influencers…
  • Colaboraciones con la industria: espacio en colaboración con las marcas de moda más importantes y otras emergentes.
  • Directamente desde la pasarela: retransmisión de desfiles e imágenes entre bastidores.
  • Acceso a la industria: contenido enfocado al trabajo que hacen toda clase de profesionales del sector, una mirada desde dentro.

Desde el primer día, el espacio Fashion de YouTube se quiere transformar en un referente “diverso e inclusivo, lleno de las últimas tendencias de moda y belleza”.

En un sector donde parece que Instagram se está transformando en el gran espacio para dar publicidad y conocer las últimas novedades, Fashion es la gran apuesta de Youtube por la moda que arranca desde hoy mismo.

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El futuro de la influencia

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El periódico ELPAÍS reflexiona sobre el futuro de los influencers y su relación con las marcas. La falta de credibilidad, la disparidad de métricas y la compra-venta de likes y comentarios han despertado todas las alarmas en el sector. Solo los buenos sobrevivirán… ¿o no?

¿Se acerca el final de la era ‘influencer’ tal y como la conocíamos?

Instagram continúa sus pruebas ocultando el número de ‘me gusta’ de las publicaciones hasta en siete países. Varios expertos reflexionan sobre cómo este cambio afectará a los usuarios y a un modelo de negocio construido a base de clicar el ‘corazón’ en plena crisis de credibilidad.

“El like ha desembocado en la unidad métrica de lo cool”, escribía Manuel Jabois en su columna Dime que te gusto, en El País. Símbolo de aprobación social, sumados en cientos y miles, han sido validados junto al número de seguidores como garantía de éxito comercial convirtiendo a los influencers en los niños mimados de la publicidad -el influencer marketing recaudó 1.300 millones de dólares en 2018 a nivel mundial y seguirá creciendo llegando a doblar esa cifra en 2020, según Statista-. Pero Instagram acaba de anunciar cambios en el modelo en que este se sustenta. Como ya hiciera hace unos meses en Canadá, la plataforma va a continuar probando en seis países más (Australia, Japón, Italia, Nueva Zelanda, Brasil e Irlanda) una nueva versión en la que los usuarios no ven qué cantidad de ‘corazones’ reciben las publicaciones de los demás, pero sí las suyas propias. 

La red social, que pertenece a Facebook, se ha visto especialmente cuestionada en los últimos tiempos. La facilidad con la que permite que se compren seguidores y ‘me gusta’ falsos –en España, uno de cada cinco likes es un bot, señalan desde la agencia de influencer marketing Human 2 Human-. Los escándalos de filtración de datos de Facebook. Y sus efectos negativos en la salud mental por el modelo aspiracional y comparativo bajo el que se perfila su uso, que han sido probados en diferentes estudios que la señalan como la red social más dañina a este respecto y con testimonios en primera persona de usuarios (cada vez más jóvenes) que deciden abandonarla, han mermado su popularidad. 

“Queremos que tus amigos se centren en las fotos y los vídeos que compartes, no en la cantidad de ‘me gusta’ que reciben”, justificaba Instagram oficialmente a través de Twitter. Mia Garlick, directora de políticas de privacidad de Facebook Australia y Nueva Zelanda, explicaba en un comunicado: “Esperamos que esta prueba elimine la presión sobre la cantidad de ‘me gusta’ que recibirá una publicación, para que así puedas concentrarte en compartir las cosas que te gustan”. Las preguntas llegados a este punto son inevitables: ¿De verdad conseguirá esta medida contribuir a una experiencia más saludable? ¿Es esa realmente la intención de la plataforma? Y, ¿cómo va a afectar esto a la figura (y al negocio) del influencer?

“Al ocultar la visibilidad pública del número likes se eliminan la comparación de estos y el efecto presión social”, cuenta a S Moda Berta Pinilla, psiquiatra y terapeuta del Grupo Doctor Oliveros. “Uno de los problemas observados en los usuarios de estas redes, sobretodo en los adolescentes, es la ansiedad por recibir un número de ‘me gusta’ que muestren un reconocimiento a modo de escaparate social, o la decepción cuando no sucede del modo esperado. Es indudable que las imágenes publicadas tienen mucho efecto sobre sus consumidores, pudiendo transmitir sensaciones o estilos de vida dentro de una publicidad más o menos velada, ya sea de una marca, persona o producto. Pero no debemos obviar la potencia que tiene el número de seguidores o likes de las publicaciones, que generan una especie de aval social y llaman a una opinión positiva de forma automática, simplemente por su popularidad”.

Para Mando Liussi, CEO de Incúbame y director de estrategia digital en Genetikomm, que analiza el movimiento de Instagram desde su experiencia y perspectiva como consultor de marketing digital, la desaparición del ‘me gusta’ está más ligada a “un cambio en el modelo de negocio de Instagram que a una preocupación por el bienestar. Lo que cambia al no mostrar el contador es supuestamente una mayor apuesta por el contenido. La realidad es que tanto los influencers como las empresas que los vayan a contratar van a tener acceso a esos datos de cantidad de likes, interacciones y conversión. Aunque el usuario no vea los likes ajenos sí va a tener la información de cómo está funcionando la publicación porque sí se siguen viendo los comentarios, lo que sigue indicando de alguna manera la reputación en lugar del like”. 

La devaluación del ‘me gusta’ 

El ‘me gusta’, a pesar de seguir siendo símbolo de estatus, no lo es de igual manera para millennials y centennials, ni a nivel comercial tiene el valor que hace unos años. Lo explica Luis Díaz, de la agencia de influencer marketing Human 2 Human. “Ya hace tres años que no se elige a los influencers por el número delikes. Se ha demostrado que es muy fácilmente manipulable y no tiene valor a la hora de trabajar, no nos revela ninguna información de utilidad. Tiene además diferentes significados. Los miembros de la generación Z lo dan como un ‘visto’, mientras que para los más mayores darlo sí tiene ese valor de premio. Las variables que ahora se tienen en cuenta al realizar una campaña coninfluencers son que estos tengan una comunidad que corresponda con el público objetivo del producto y que tengan un buen engagement rate (tasa de seguidores comprometidos)”. Díaz sí que cree que la visualización del ‘me gusta’ tiene ese efecto contagio: “El sentimiento de pertenencia, ese ‘si le gusta a tanta gente, yo también le voy a dar’, crea predisposición a dar un like”, pero defiende que sigue primando en ello el tipo de contenido y la afinidad del usuario con el influencer.

Contenidos más elaborados y transparencia publicitaria

No vemos el número de corazones, pero sí el contenido. Imágenes, Stories, vídeos… “Tiene que haber un sentido en ellos, un contexto de la publicidad que se hace”, explica a S Moda Ángela Villarejo, de la agencia de publicidad Socialmood. “Evidentemente, el usuario tiene que saber que es publicidad lo que está viendo, pero que esta esté bien metida, con lógica y no con calzador”. En Estados Unidos y en Reino Unido es obligatorio detallar si la publicación que se hace es un anuncio. Se advierte con etiquetas como ‘#ad’, #sponsored, #sponcon o con la aclaración de que la publicación está patrocinada a través de herramientas específicas de las que disponen las cuentas verificadas. En España, la Asociación Española de Anunciantes y Autocontrol están elaborando un código de conducta sobre el uso de influencers en la publicidad para regular específicamente la situación. Aunque, aplicando la normativa general de publicidad bajo la que ya se rige, también es obligatorio que la publicidad que se hace se identifique como tal, a pesar de que en el caso de los influencers, en muchas ocasiones, se está actuando al margen, como reflejaba Carlos del Castillo en su artículo Influencers: sin límites en la jungla de la publicidad encubiertaen El Diario.es.

“El hecho de que a partir de ahora además no aparezca el número de ‘me gusta’ va a llevar a que se elaboren mejor las publicaciones. Al no aparecer el likevisible para ‘corroborar’ la valía de la publicación, esto hará que la forma de trabajar se profesionalice más”, reflexiona Villarejo. “Lo resumiría en un, a partir de ahora, ya sí que no todo vale. Es algo de lo que han pecado mucho las marcas y el usuario esto lo ve y no le gusta”.

Burbuja influencer: la crisis de credibilidad

Solo un 4% de los usuarios de redes sociales creen que lo que publican los influencers en sus cuentas de Instagram es real, apunta el estudio global Wave X de UM. La saturación publicitaria de muchos de ellos y las tácticas para falsear sus logros, como la compra de ‘me gusta’ y seguidores mencionadas anteriormente, o las falsas colaboraciones, han contribuido a generar una crisis de credibilidad ante este modelo publicitario. Si has visto la última temporada de Paquita Salas (Netflix) sabrás reconocerlo fácilmente: el proyecto de influencer, en este caso Lidi (Lidia San José), coge el producto que tiene por casa, se hace una foto con él y etiqueta a la marca como si de una colaboración pactada se tratara. “Ponerles el caramelito en la boca”, que diría la ‘gurú’ del social media Noemí Argüelles (Yolanda Ramos), pero también engañar a tus seguidores y futuras marcas interesadas fingiendo estatus y credibilidad como influencer. Si no has visto la serie, este artículo de The Atlantic, escrito por Taylor Lorenz, también lo explica.

“¿Hay una burbuja? Sí, hay una burbuja en la que todo el mundo se dice influencer”, reconoce Mando Liussi. “En el 2.0 la gente opinaba gratuitamente y ahora hemos pasado a idolatrar a influencers como si fueran expertos. El mismo término me parece erróneo: tiene que ver con influencia, cambio de opinión. Y para que se de una voz de referencia en materia, ese alguien debería estar formado e interesado en crear contenido válido sobre este tema. Una persona popular, haciendo postureo con ropa no es alguien siendo crítico en la industria de la moda. Quedó claro con el caso de Arii, la influencer con 2,6 millones de seguidores que lanzó una colección de camisetas, sin ser habitualmente creadora de contenido en torno a la moda, y solo vendió 36”, expone. 

Tanto Mando como Luis Díaz coinciden en la inconveniencia de ocultar los ‘me gusta’ que, al final, es ocultar información. “Que no se vean puede puede llevar a un mayor número de compra de likes falsos. Ahora los influencers se cortan más porque colar 5.000 ‘me gusta’ que son bots en una publicación publicitaria es más evidente y la gente fácilmente va a decir que hay trampa. Si no se ven, nadie va a poder controlar si son falsos o no”, explica Díaz. “Instagram no va a enseñar los ‘me gusta’, pero esto no quita que más de un influencer haga captura de pantalla, que puede ser photoshopeada, con seguidores comprados… Esto va a seguir”, apunta Mando Liussi. “Puede ir en contra de todo el trabajo que está haciendo Instagram para evitar fraude y engaño en la red social”, asegura Díaz.

El influencer del futuro (no tan lejano)

Los tres expertos en marketing digital entrevistados coinciden en la necesidad de que el modelo gane en seriedad y de establecer unos indicadores de rendimiento efectivos que nada tienen que ver con la visibilidad de los ‘me gusta’. “Pasa por una fase de ideación, las marcas primero tienen que saber por qué es necesaria una colaboración con un influencer (no siempre lo es), esta tiene que estar justificada con unos indicadores concretos, no interesarse en colaborar solo porque tenga fotos cuquis o muchos seguidores y likesMás transparencia, ideación y justificación con objetivos reales y medibles de lo que se quiere conseguir con cada campaña”, resume Ángela Villarejo. 

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La economía de los influencers

la moda de los influencers

A pesar de la pérdida de credibilidad que han sufrido los últimos años, los llamados influencers siguen en la cresta de la ola. El marketing de influencers sigue recaudando muchos millones de euros y las marcas siguen apostando por ellos. Incluso, la formación para convertirse en uno de ellos empieza a ser habitual. Analiza la situación de los influencers, CAPITAL.

Los 100 millones de la moda “influencer” y sus riesgos

La moda de los influencers, personas con notoriedad en las redes sociales, no sólo ha llegado, sino que apunta a crecer desaforadamente en 2019. Según el último informe de una agencia especializada en este negocio, H2H, el marketing de influencers ya batió en 2018 un nuevo récord para la disciplina: 35 millones de euros invertidos en campañas, un 400% más que en 2017. El dinero se repartió entre belleza, con un 28% del total, seguido por moda, con un 23%, automoción, con un 11%, alimentación, con un 10%, y viajes, con un 9%. Para 2019 se calcula un volumen de negocio que superará los cien millones de euros en España.

“Las empresas buscan influencers para conectar con ese creciente público que está en las redes sociales. No es una cuestión de producto, sino de público objetivo”, explica a CAPITAL la experta en influencers y co-fundadora de Influencity, Clara Montesinos, “el impacto que dan los influencers es, al menos de momento, mucho más económico que el que puede ofrecer un spot o una estrella televisiva, y a la vez, mucho más inmediato. El influencer es una persona, no una valla publicitaria; por eso funciona tan bien, y da un impacto emocional basado en la confianza que depositamos en ellos. No estamos hablando de un famoso lejano, sino de una suerte de amigo virtual”.

El marketing de influencers ya batió en 2018 un nuevo récord para la disciplina: 35 millones de euros invertidos en campañas

Los influencers, en muchos casos, suelen ser personas jóvenes; a veces, sin una carrera universitaria, pero con una “inquietud” que han querido compartir en las redes, sabiendo además “detectar” tendencias en torno a esas inquietudes y labrándose así una comunidad de seguidores con los que suelen interactuar. “Muchos de los grandes influencers no querían serlo cuando empezaron… pero bueno. Hoy empieza a haber niños que quieren ser influencers desde pequeños”, explica Montesinos.

Tal es el boom social que, comenta esta experta, comienzan a germinar cursos y hasta másteres sobre cómo ser influencers, una materia que requiere “una gran educación. Es una disciplina especial. Ser influencer supone conocer sobre una materia, saber comunicarla en el lenguaje de las plataformas actuales, y tener mucha paciencia y sacrificio; la mayoría de los influencers ha estado años dedicándole tiempo antes de poder vivir de ello, y tienen que estar actualizándose permanentemente”, insiste la experta de Influencity.

Desde H2H, en cualquier caso, llaman a la cautela frente a este boom. “El marketing con influencers apenas ha alcanzado este año el 2% de la inversión total en marketing digital. Da una idea del enorme margen de desarrollo que aún tiene por delante”, apuntan.

En paralelo, advierten del creciente sobreprecio de la publicidad basada en influencers, al igual que lo hacen otros expertos en redes sociales y consultores de marketing digital. “Está claro que el negocio crece, pero hay estrategias que se están quedando en la superficie mientras el gasto sigue creciendo”, sostiene el consultor de marketing digital, Daniel Marote, sobre los riesgos de una posible burbuja.

El riesgo, según él, gira en torno a cómo las marcas analizan los dos principales ejes hasta ahora de las tarifas de los influencers: su número de seguidores y, en menor medida de momento, el número de interacciones que generan. 2Comprar seguidores o likes se ha convertido en una práctica habitual, con resultados muy negativos para el conjunto del sector: de los 35 millones de euros invertidos en 2018, 12 millones han sido desperdiciados por los anunciantes”, informan desde H2H. “Una de cada dos campañas es una estafa; uno de cada cuatro seguidores de un influencer es falso, y uno de cada cinco likes es comprado… lo que permite afirmar que el nivel de engagement, dato que marcas y agencias consideran determinante a la hora de elegir los influencers con los que colaborar, es fácilmente manipulable y en muy pocas ocasiones coincide con el real”.

En resumen, según la agencia especializada, el 27% de los influencers en España no tiene ningún valor comercial para las marcas. “De los 350 perfiles analizados, 184 superan el 25% de fraude. Sus cifras de audiencia están manipuladas, lo que arroja un dato revelador: en una de cada dos campañas con influencers, las marcas están siendo víctimas de un engaño”, concluye el consejero delegado de H2H, Luis Díaz.

“Se está tirando mucho dinero en influencers con seguidores dudosos, sin ningún control sobre la veracidad de los mismos. Hay un riesgo importante de burbuja”, alerta igualmente el experto en redes sociales, Amel Fernández. “Cada vez más usuarios se han ido dando cuenta de que pueden fingir comunidad, de que pueden comprar usuarios y likes a un precio muy asequible. Por 30 dólares pueden conseguir 5.000 usuarios, y ahora encima es posible comprar los likes. Así es más difícil detectar el fraude, ya que las herramientas que hay para detectarlo solo analizan usuarios y en función de un nivel de probabilidad”, explica Marote.

Los expertos afirman que aproximadamente el 27% de los influencers en España no tiene ningún valor comercial para las marcas

“La mayor parte de la tarifa, quizá un 60%, se mide actualmente por el número de seguidores. El segundo factor son las interacciones. Hay que tener cuidado porque ambas se pueden inflar hoy con bots. Hay casos de influencers hechos en un 100% de bots, y hay algunas agencias de publicidad que son cómplices”, insiste Marote. Aun así, asegura que las empresas “están empezando a tomar conciencia de estos riesgos”. Recuerda que “no hay métricas todavía para valorar objetivamente todo el retorno, aunque está claro que hay muchas más cosas que tener en cuenta más allá del número de seguidores”.

Las tarifas de los influencers varían según la plataforma: las más caras son las de los influencers en Youtube –la que más dinero mueve–. Instagram es la plataforma que más crece, en medio del declive de Twitter y Facebook. Según estima Marote, las tarifas son muy “elásticas” y varían entre los 100 y los 500 euros por foto de Instagram y/o campaña en Youtube para aquellos con entre 5.000 y 15.000 seguidores; entre 500 y 2.000 para aquellos con entre 15.000 y los 100.000 seguidores. A partir de ahí, “las cifras bailan”. y pueden alcanzar los millones.

“A veces se pagan auténticas barbaridades que para mí no justifican ni de broma la inversión”, dice Marote a CAPITAL. “Yo he sido testigo de un caso en el que se pagaron 80.000 euros por una foto de un influencer que estaba lejos de tener un retorno razonable. A veces se gasta mucho y mal por la ignorancia que todavía existe de las reglas del marketing digital, aunque conozco casos de directores de empresas que pagaban millonadas solo por la ilusión que les hacía contar con cierto influencer“, asegura este consultor.

Tanto este experto como Fernández coinciden en que las marcas deben prestar más atención a la interacción real de los influencers y el grado/tipo de ‘involucración’ o engagement de sus seguidores con ellos. “Es casi imposible medir la influencia del influencer de forma acabadamente objetiva, pero sí cabe decir que es más importante la interacción real, esto es, los ‘compartidos’, que las meras impresiones”, dice Marote. “Nosotros no trabajamos solo por followers o me gusta. La medición de impacto es bastante más compleja que eso. El alcance real de la publicación, que no necesariamente coincide con el número de seguidores, es muy importante”, señala Fernández.

Las marcas deben prestar más atención a la interacción real de los influencers y el grado de engagement de sus seguidores con ellos

“La realidad es que la mayoría de marcas y agencias sigue diseñando sus campañas de marketing con influencers teniendo en cuenta solamente el número de seguidores y likes, dos variables que pueden ser fácilmente manipuladas”, alertan desde H2H. “No lo decimos solo nosotros. Según Google Trends, las búsquedas relacionadas con la compra de seguidores y likes se han multiplicado por cuatro en España en los últimos 12 meses. Cada vez es más fácil y más barato hacerlo; el engagement ya no significa nada”, apunta por su parte Díaz.

En clave de consejo, expertos como Fernández o Marote consideran las promociones de descuentos en la compra de productos a través del influencer como una manera objetiva buena de medir el impacto. Paralelamente, la agencia de publicidad M&C Saatchi ha visto como positiva la creciente apuesta de las marcas por los llamados microinfluencers, esto es, los que tienen menos de 50.000 seguidores y que suelen estar especializados en sectores ultraespecíficos. Desde H2H, de hecho, corroboran que “crece el peso de los microinfluencers. Este tipo de perfiles, con comunidades no muy numerosas y un elevado poder prescriptor, se ha convertido en fundamental para marcas y anunciantes. Alrededor de ellos han aparecido dos grupos satélites, los nanos y los social micros, que serán protagonistas en 2019″.

“En esas microcomunidades es más posible que el influencer interactúe directamente con cada uno de sus seguidores, lo que incrementa las posibilidades de que el seguidor se interese por ese producto”, apunta Marote, en la misma línea de lo que han dicho desde M&C Saatchi: “Hay casos en los que puede compensar más apostar por ellos que gastar millonadas por una estrella como un jugador de fútbol que, si bien está en Instagram, probablemente nunca conteste a un seguidor”. 

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Oculus Quest: las gafas virtuales de Facebook

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La Realidad Virtual y la Realidad Aumentada serán la base de las novedades tecnológicas en los próximos años. El último en apuntarse es Facebook con el lanzamiento de Oculus Quest tal y como publica Business Insider.

Facebook se prepara para lanzar sus nuevas gafas Oculus esta primavera

  • Facebook tiene previsto lanzar a principios de 2019 un nuevo set de realidad virtual independiente llamado Oculus Quest.
  • Un documento presentado en la FCC sugiere que el lanzamiento está en camino.
  • Oculus Quest tiene “seguimiento de dentro hacia fuera”, lo que significa que puede determinar dónde se encuentra el usuario en una habitación sin necesidad de sensores separados.


Parece que Facebook pronto lanzará Oculus Quest, un set de realidad virtual que puede rastrear dónde te encuentras en una habitación utilizando sensores incorporados avanzados, una función llamada “seguimiento de dentro hacia afuera”.

El documento presentado en la FCC el viernes es escaso en detalles, pero describe un set de VR con el número de modelo “MH-B”, similar al Oculus Go que actualmente está a la venta.

Looks like Facebook's newest Oculus VR headset is on track for a launch this spring


A principios de este otoño, Facebook anunció el Oculus Quest, que había sido desarrollado bajo el nombre de “Santa Cruz”. Facebook dijo en ese momento que saldría a la venta en la primavera de 2019 por 399 dólares.

No hay muchos detalles en el archivo, pero las imágenes limitadas incluidas se parecen a la búsqueda de Oculus Quest. Los auriculares de RV disponen de Wifi y radio Bluetooth, según el archivo.

Looks like Facebook's newest Oculus VR headset is on track for a launch this spring


Este es el anuncio de Facebook:

Con seis grados de libertad y controladores táctiles para una presencia real de las manos, Oculus Quest saldrá en primavera de 2019 por 399 dólares. En los últimos años, te hemos mostrado el prototipo de Santa Cruz, un hito en el camino hacia Oculus Quest hoy en día, y estamos encantados de ayudar a iniciar una nueva era de juegos en realidad virtual”.

Las presentaciones de la FCC como ésta suelen aparecer poco antes de que una empresa publique un nuevo dispositivo con capacidades inalámbricas. Un representante de Oculus confirmó que la presentación en FCC es para Oculus Quest y que todavía están preparando su lanzamiento en primavera de 2019.
 

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Estas son las Tendencias Digitales en 2019

tendencia digitales en 2019

A punto de acabar el año toca analizar cuáles serán las tendencias digitales en 2019. Sabemos lo que funciona pero ¿cuáles son las novedades en redes sociales? ¿hacia dónde debe mirar tu empresa? Estas son las 7 claves para las marcas.

REALIDAD 360º

La realidad aumentada ha tenido su repercusión en las redes sociales. El usuario no solo quiere ver lo que le ofrecen, sino que quiere acceder a toda la información. Por eso, los formatos 360 irán adquiriendo mayor importancia. No todas las empresas podrán permitírselo pero aquellos que sepan sacarle provecho, acabarán por diferenciarse. Además,  el video seguirá siendo una tendencia digital en 2019.

 

CHATBOTS

Desde hace un par de años siguen estando en la lista de las tendencias digitales pero parece que no terminan de arrancar. Por un lado, el uso de los chatbots implica la creación de mensajes automáticos evidentes cuando el usuario busca y exige un trato personalizado, cuidado y sentirse atendido. Su uso dependerá en gran medida del tipo de empresa: ¿recibes muchos mensajes en tus redes sociales? ¿cuentas con un equipo de community managers capaz de gestionar las peticiones? Desde luego que han mejorado tanto que hasta la Casa Blanca los utiliza.

 

NANOINFLUENCIA

Mucho se ha escrito sobre la burbuja engañosa de los llamados “influencers”. Es innegable que su capacidad de impacto en los usuarios se ha ido reduciendo considerablemente. La falta de transparencia con los patrocinios, la compra de seguidores, las reseñas idealizadas, el amplísimo abanico de productos recomendados por un mismo perfil… han hecho que el marketing de influencia haya perdido cierto fuelle. Aún así, sigue siendo fundamental para las marcas. La clave ahora está en saber escoger a los perfiles más adecuados y especificar el target. Por ello se habla de los microinfluencers (plataformas como SocialPubli se han especializado en este sector) o los nanoinfluencers:

  • cuentan con menos seguidores pero más especializados
  • la inversión en campañas es menor
  • aumenta el engagement con los usuarios
  • mayor credibilidad

 

INSTAGRAM

Le ha ido comiendo terreno a Facebook. No solo gracias al poder creciente de los Stories (total tendencia digital par el 2019) sino gracias al éxito de Instagram Shopping. Sin embargo, la plataforma quiere recuperar la credibilidad y ha iniciado un sistema de penalización de perfiles, likes y comentarios falsos. De cara al 2019, los stories seguirán siendo un must para las marcas.

BÚSQUEDA DE VOZ

Este año 2018 se ha producido el gran boom de los asistentes de voz. Parecía que Siri estaba sola pero la realidad es que son muchas las empresas que llevan tiempo desarrollando asistentes de voz o smart speakers. Alexa de Amazon, Google Home o AURA de Telefónica  entre otros. Más cómodo, más fácil, más intuitivo y menor gap tecnológico. Las ventajas son claras pero para las marcas supone una adaptación a las búsquedas de voz, es decir, a ese “SEO vocal”. ¿Buscamos igual por voz que cuando escribimos? La respuesta es no. La lógica de búsqueda cambia.

SOCIAL SHOPPING

Las compras desde el móvil no dejan de crecer y seguirá siendo tendencia digital en 2019. La llegada de Instagram Shopping y Facebook Marketplace ha significado una forma más sencilla, accesible y rápida de comprar casi cualquier producto. Aunque el sector de la moda es el que mejor lo está aprovechando, de cara al 2019, el Social Shopping será aún más fuerte para cualquier marca. Otro buen ejemplo es Pinterest Lens.

 

TARGET

A estas alturas, no es tendencia digital escoger tu target. Cualquier marca sabe de antemano a quién dirigirse. Sin embargo, la clave está es acertar con las nuevas generaciones, que no son sino potenciales clientes. Hablamos de la Generación Alfa, los hijos de los milenials, que aunque aún no tienen autonomía suficiente como para entrar en el mercado, influyen y mucho en la compra de sus padres.

La otra tendencia digital en 2019 es encontrar y entender al máximo tu nicho de mercado. La hipersegmentación es la clave y para ello las marcas recurrirán al Small Data, más centrados en el comportamiento del usuario que en las tendencia globales de consumo

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Instagram elimina la actividad falsa

Cambios en instagram

Mucho se ha hablado de la “burbuja” de los influencers. ¿Son realmente útiles para una marca? ¿Inflan sus seguidores? En un espacio en el que hay millones de perfiles en Instagram casi idénticas, la diferenciación de las marcas se hace cad vez más complicado. Esto, sumado al hecho de que los usuarios son conocedores de los precios y patrocinios, implica una pérdida de credibilidad que influye también en la política de Instagram. Se avecinan cambios como explica ABC.

 

El «postureo» y las grandes cifras en Instagram tienen los días contados: y las marcas lo saben

Instagram, propiedad de Facebook, anunció la semana pasada un cambio: ha empezado a eliminar los «Me Gusta», seguidores y comentarios falsos de los perfiles que utilizan aplicaciones de terceros para incrementar su popularidad. La «actividad no auténtica», dijo la compañía, es mala para la comunidad, así como las «apps» que «hacen crecer de forma artificial la audiencia». En definitiva, «inflar» las cifras de seguidores o comentarios parecen tener los días contados.

«Hasta que no se implemente, no sabemos si será una medida efectiva o es sólo una estrategia por parte de Facebook para limpiar su imagen, ya que hay muchas críticas sobre la compra de seguidores falsos», apunta Ismael El-Qudsi, director general de la una agencia de marketing digital Internet Republica. Toca esperar aún y comprobar si realmente la compañía es capaz de detectar la totalidad de interacciones falsas. Facebook lleva un año luchando contra las «fake news» y el propio Mark Zuckerberg ha reconocido que se trata de campañas de desinformación constantes, que evolucionan con el tiempo y son casi imposible de erradicar.

«Hasta que no se implemente, no sabemos si será una medida efectiva o es sólo una estrategia por parte de Facebook para limpiar su imagen, ya que hay muchas críticas sobre la compra de seguidores falsos»

Pero Instagram ha puesto, al menos, las cartas sobre la mesa. «Si se lleva a cabo tal y como pretende la plataforma, creo que será una medida efectiva porque se trata de hacer de las redes sociales un espacio más transparente y veraz», apunta Ainhoa Muguerza, PR & Communications Manager Divimove, empresa de creación de estrategias de vídeo online e influencer marketing. De hecho, Divimove gestiona la carrera de más de 900 «influencers» y estos se verán, sin duda, afectados por la nueva medida.

«Estamos acostumbrados a las grandes cifras y al ‘postureo’pero esta tendencia dista mucho de la realidad», asegura Muguerza, que apoya la medida de Instagram «por cambiar un contexto en el que la popularidad se mide a golpe de ‘follow’». Para la experta, «la compra de seguidores desvirtúa la verdadera popularidad de los ‘influencers’ que apuestan por esta medida. Cuando un ‘influencer’ colabora con una marca, lo más importante es que se cumplan los objetivos del anunciante en términos de imagen o venta. Si la mitad de los seguidores son falsos será muy complicado alcanzarlos y muy probablemente la marca deje de colaborar con él», asegura.

Un nuevo marco más real

Según el « Estudio sobre Marketing de Influencers en España, 2018», elaborado por BrandManic, el 56,5% de las marcas españolas encarga sus campañas con «influencers» a agencias especializadas con el objetivo principal de captar de nuevas audiencias. Se trata de una acción publicitaria por la que, a cambio, se paga a los «influencers». Y esta es la clave por la que la publicidad encubierta ha inundado la red social a pesar de que la Ley General de la Publicidad es muy clara y prohibe la publicidad engañosa. Los «influencers» tienen que advertir siempre en sus publicaciones el término de «#Ad», «Ad» o «Patrocinados», como también indica Instagram en sus políticas de uso.

Ahora, los «influencers» se enfrenta a un nuevo problema: la estrategia de comprar seguidores para falsear sus cifras ya no vale. «Afectará a todos, y lo normal por el volumen de seguidores, es que los más grandes sean los más afectados y los que notarán un mayor descenso en su número de seguidores», señala Ismael El-Qudsi. «Hay que hacer hincapié en que los microinfluencers (cualquiera de nosotros que tenga menos de 10.000 seguidores) realmente no tienen seguidores, sino amigos, y estos suelen ser reales», puntualiza.

Para Muguerza, la nueva medida de Instagram «debería tener un efecto positivo porque su trabajo depende de cifras reales, no de humo», al mismo tiempo que también tendrá repercusiones para las marcas en el sentido de que «ayudará a elegir mejor a los ‘influencers’ que sean populares de verdad y no a los que acumulen ‘bots’ o falsos seguidores. Esto ahorrará tiempo, dinero y quebraderos de cabeza cuando una campaña no sale como se esperaba».

«Las marcas -opina el funador de Internet Republica- ya se están dando cuenta de que no necesariamente influencia más alguien con más seguidores, sobre todo si esos seguidores son falsos, así que llevan un tiempo usando otras métricas como el ‘engagement‘ o las reacciones que provoca un ‘influencer’». El experto recuerda que este sector es aún «muy inmaduro» y la muestra es que las firmas «sólo se guiaban por el número» de seguidores de los «influencers». «Según se vaya profesionalizando, las marcas verán que no siempre tener más audiencia significa tener más influencia», concluye.

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Cómo ser microinfluencer

microinfluencer

Las redes sociales han dado lugar a otro perfil profesional, a menudo criticado y muy analizado por la llamada burbuja de los influencers. En oposición, han surgidos los microinfluencers, aquellos perfiles que contando con menor número de seguidores, tienen una comunidad muchos más especializada. ¿Cómo son estos microinfluencers? ¿Cómo pueden las marcas optimizar sus campañas con perfiles que realmente cuenten con engagement? En este artículo ENTREPRENEUR analiza uno de los últimos estudios al respecto.

¿Quieres ser microinfluencer? Estos datos te interesan

Más del 50% de los microinfluencers a nivel global quiere dedicarse a esta actividad por completo, según una encuesta global de SocialPubli.com.

SocialPubli.com, la plataforma de marketing digital que conecta a las marcas con microinfluencers de las redes sociales, dio a conocer hoy los resultados del I Estudio Global de Microinfluencers, que ofrece un análisis de las principales motivaciones y preferencias de los microinfluencers en Latinoamérica y España.

Los datos de la encuesta que por primera vez recoge las opiniones de 1,000 microinfluencers adscritos a esta plataforma automatizada reflejan que lo que para muchos comenzó como un hobby que suponía un complemento económico, se ha profesionalizado o está en camino de hacerlo en la mayoría de los casos (51,6%). Poder vivir de esa influencia en internet es la principal meta de quienes quieren dedicarse a este mundo, especialmente entre los más jóvenes (Millenials y Generación Z).

Los microinfluencers, que cuentan con menos de 10,000 seguidores y pueden ser nuestros familiares, amigos y conocidos, se sienten a gusto en las redes sociales y éstas forman parte de su rutina ya que el 47,4% pasa más de 5 horas al día en ellas y el 32,5% entre 3 y 5 horas. El 77% publica contenido diariamente y casi la mitad (48%) lo hace al menos dos veces al día con lo que demuestran consistencia y constancia en la publicación de contenidos creados con un profundo conocimiento de su audiencia.

Así, los microinfluencers entienden la importancia de la autenticidad, de nutrir a la comunidad que tienen online con contenido valioso de manera creíble y cercana. Estas características se traducen en un engagement 7 veces más alto que el de los macro o mega influencers. En cuanto a las redes sociales, Instagram se erige como la favorita con un 60,8%, seguida de Facebook (17%) y Twitter (12%).

“Los resultados de esta encuesta recogen las tendencias que hemos observado en los tres años de andadura de SocialPubli.com. Los insights no hacen más que comprobar que el marketing con influencers es el mejor aliado para una campaña integral, porque con el poder de prescripción de los microinfluencers -que son usuarios como cualquiera de nosotros- volvemos a los básicos del marketing de boca a oreja. Conocer la opinión y creencias de los microinfluencers en países de Latam como México o Colombia nos permite entender mejor un ecosistema que busca profesionalización y transparencia”, señaló Ismael El-Qudsi, CEO y cofundador de SocialPubli.com.

Algunos datos interesantes que se desprenden de este estudio:

  • El 99% de los encuestados dice que cree en los productos y servicios que promueven y frecuentemente recomiendan lo que funciona para ellos: el 84% recomienda productos o servicios al menos una vez a la semana, y el 37% de ellos lo hace a diario.
  • Lo que importa es la autenticidad, la calidad y el engagement. Cuando se les preguntó a los microinfluencers cuáles son los factores más importantes para mantener el engagement de sus seguidores, respondieron: ser auténticos (32%), compartir contenido de calidad (27%) e interactuar con sus seguidores (27%).
  • El 68% de los microinfluencers siente que el trabajo que realizan no está del todo reconocido; el 44 % asegura que les afectan los comentarios negativos y más del 88% cree que los mensajes de odio no están suficientemente vigilados en las redes.
  • Gastronomía, belleza y viajes son los sectores que más demandan influencers en sus campañas de marketing y que más futuro ofrecen para los embajadores de marca, mientras los sectores en los que cuesta más obtener colaboraciones son ciencia, actualidad y medio ambiente.
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Facebook pierde alcance y marcas

zara addiction

Al principio las redes sociales supusieron un antes y un después en cómo las marcas se mostraban así mismas y a sus productos. Tras casi 15 años con Facebook y sus adaptaciones de algoritmos, las publicaciones parecen haber perdido alcance. En consecuencia, muchos usuarios han optado por Instagram y empresas como Zara han sabido estar presentes en este canal con enorme éxito tal y como explica Merca2. No te pierdas las tendencias en comunicación para este año.

Zara engorda en Instagram mientras adelgaza en Facebook

Mientras que el número de seguidores de Zara en Facebook se va desinflando de manera paulatina (ha caído un 1% en el último trimestre), de la misma manera está engordando el número de seguidores en Instagram (ha crecido un 24%). Es más, ya se ha producido un auténtico sorpasso, algo impensable hace tan solo un año.

Los datos que corroboran este adelantamiento están ahí: los seguidores de Zara en Facebook son 26,7 millones, mientras que en Instagram la cifra supera los 28,8 millones (dos millones de diferencia). Lo que también está subiendo es el número de usuarios que envían sus looks con prendas de Zara a Instagram, concretamente a lo que se conoce como Zara Addiction: en concreto, ya son más de 604.000.

“Las decisiones de cada cliente impulsan la creatividad de los diseñadores de las diferentes marcas del Grupo Inditex, dado que influyen permanentemente, día a día, en nuestras propuestas de moda”, señalan de la enseña fundada por Amancio Ortega. Por tanto, cada vez son más los usuarios de las redes sociales que piensan que a través de Instagram pueden intervenir en las futuras colecciones de Zara.

La caída de la visibilidad en los post de Facebook ahuyentó primero a las pequeñas empresas del sector

“Las redes sociales permiten una de las formas de contacto más directas y sinceras posibles con nuestros clientes. Gracias a las redes, quienes voluntariamente se interesen por las últimas tendencias o quieran resolver dudas sobre una determinada colección pueden estar informados en tiempo real, y mantener así una relación fluida, individualizada, estrecha, constante y dinámica”, añaden.

Según la Asociación Empresarial de Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), cuando habla de las cinco tendencias que veremos en retail de moda en 2019, una de ellas está relacionada con este fenómeno. “Si en 2018 Mark Zuckerberg y su equipo se focalizaron en aumentar la interacción de los usuarios de Facebook dentro de la red social, en 2019 la batalla pasará por evitar la pérdida de usuarios activos”.

ZARA NO ES LA ÚNICA

La pregunta es por qué se está produciendo este adelantamiento de Instagram a Facebook al más puro estilo Marc Márquez. “Los cambios de algoritmo expulsaron primero a las pequeñas empresas que vieron cómo la visibilidad de sus posts caía en picado. En 2019 serán las grandes compañías las que reducirán sus presupuestos de marketing en Facebook como resultado de la ‘huída’ masiva de usuarios de la red social”, señalan en Acotex.

Zara no es la única firma del sector que está viviendo este fenómeno. Otro caso parecido tiene como protagonista a uno de sus más directos competidores: Primark. En España, Primark tiene en Facebook 5,6 millones de seguidores, y en Instagram la cifra supera los 6,3 millones. En otro de los gigantes, H&M, todavía no se ha llevado a cabo el adelantamiento (35,5 millones en Facebook frente a los 27,4 millones en Instagram), pero las cifras se van acercando a buen ritmo. Lo mismo sucede en Mango.

“Mientras que Instagram parece ser el destino de los usuarios más jóvenes, la caída de Facebook representa una oportunidad para las nuevas redes que puedan captar la atención de los consumidores”, indican en Acotex.

De cara a 2019, la asociación también destaca que cobrarán especial importancia las estrategias de Customer Relationship Management (CRM). “Quien sea capaz de personalizar las ofertas de acuerdo a cada consumidor, reconociéndole cuando interactúe con la marca en redes sociales, en la tienda online, o en los puntos de venta offline experimentará un aumento de la recurrencia de compra, en la cesta media, y en la recomendación de los actuales clientes a los potenciales”, afirman. Zara, con su tienda en Corso Vittorio Enmanuele, de Milán, es un buen ejemplo.

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